Ansiedad por separación: cómo evitarla

guarderia infantil

Cuando  elegimos dejar a nuestros  niños en una guardería infantil nos encontramos  con que algunos responden con ansiedad por separación. Son miedos evolutivos que en cualquier niño pueden aparecer y que se convierten en un problema si continúan en el tiempo y aumentan de intensidad.

Este tipo de ansiedad por separación de la figura de apego se ve mucho en los primeros días de las guarderías San Sebastian de los Reyes o de los colegios en los que experimentan crisis de angustia, lloros, pataletas ante la separación. Y que seguramente aparezca con mayor facilidad en los niños “sobreprotegidos”.

Es a partir de los doce meses en los que el niño empieza a entender la  diferencia entre objetos, por eso ahora entienden que sus padres no desaparecen sino que regresarán en algún momento indefinido.

De ahí que muchos niños sientan incertidumbre, angustia y den muestras de ansiedad, si esto continúa y no se frena podrán desarrollar ansiedad por separación. 

En esta reacción entra en juego el vínculo afectivo que el niño haya establecido previamente al momento de separación con sus padres o con la figura de apego. Los  padres también suelen pasarlo mal ante la separación con sus hijos, lo importante es que sepan no transmitirle esta angustia a los niños y contagiarles.

Si los niños son testigos de que sus padres lloran al dejarle o pasan malestar ellos lo interpretarán como algo negativo. Si hemos generado  una relación de apego inseguro con nuestro hijo probablemente al desaparecer nosotros  se sienta desvalido.

Ya que este tipo de apego se caracteriza entre otras cosas por la carencia de una base de seguridad con las relaciones para el niño.

En casos de apego inseguro ambivalente también se genera esta ansiedad, y afecta a todas sus áreas no solamente a la guardería infantil ya que los niños no quieren ir al parque sin sus padres, ni a cumpleaños o casa de sus amigos.

Pueden llegar incluso a somatizar este tipo  de ansiedad con dolores de cabeza, de tripa, gastroenteritis… Es importante además saber diferenciar entre un lloro normal y uno patológico, ya que no es extraño que lloren (es bastante sano).

Si se acerca el momento de dejar a nuestros hijos en la guardería estos trucos nos ayudarán a que la separación tenga menos  impacto.

1. Evita amenazarle como forma de castigo o para que deje de hacer algo. Frases como “ Si sigues comportandote asi te voy a mandar lejos”, “No te voy a querer”, “Mamá se va a ir y no va a volver”.  Estas frases desgraciadamente son muy comunes en ámbitos domésticos, que suelen empezar como parte de una broma o como forma de discusiones cuando ya no sabemos qué hacer  pero que en los niños generan desconcierto e inseguridades.

2. Armarnos de paciencia. Es un comportamiento muy normal si un niño llora frente a la perspectiva de separarse de sus padres. En este caso tendremos que ponernos en su piel, ya que se trata de una experiencia nueva, con gente desconocida en vez de regañarlos.

3. Anticiparles con tiempo lo que va a pasar para que se vayan haciendo a la idea y explicárselo como algo normal y como  una experiencia muy enriquecedora y divertida.

4. Tomarnos el tiempo necesario para despedirnos. Muchos padres tienen la falsa creencia de que si se van a escondidas el niño no se dará cuenta. Pero el remedio será peor, porque la pataleta aumentará si ve que hemos desaparecido, le generará inseguridad y dejará de fiarse de lo que le digamos.

5. Utilizar términos que nuestro  hijo entienda, en vez de decirle “Volveré a las 14:00” le podemos decir, “Papá volverá después de que hayas merendado”.

6. Empezar con una rutina antes de que empiece en la guardería infantil. Así despertarse pronto, vestirse, salir a la calle, separarse de sus padres (con abuelos, tíos) será algo predecible, algo a lo que esté acostumbrado ya y que pueda manejar.