La importancia de las clases particulares a domicilio

clases particulares

Desde que recordamos nuestros abuelos y nuestros padres nos han hablado de los castigos que se les imponían en clase y del miedo que le tenían al profesor, tanto que no se portaban mal y se sabían de memoria toda la lista de los reyes visigodos.

Tanto es así que esta técnica de enseñanza no solamente la vemos en  las clases de los colegios, en las clases particulares, en la universidad sino que también se ha transmitido de casa en casa (para más información, echa un vistazo a la web de Másqueclases).

Desde que somos pequeños vivimos con un bolígrafo  rojo señalando todo lo que hacemos mal, todo lo que no se puede hacer, lo que está incompleto o es un auténtico disparate. Inconscientemente vivimos con el temor a equivocarnos desde nuestra más tierna infancia.

Es por ello, por lo que ha surgido una nueva forma de educar, que se está haciendo poco a poco viral entre toda clase de docentes. Se trata de una forma de enseñar basada en el refuerzo positivo, en vez del bolígrafo rojo el bolígrafo verde.

 

¿En qué consiste esta nueva técnica?

Se trata de una técnica muy sencilla y muy eficaz, en vez de marcar con un bolígrafo rojo los errores que tenemos se invierte la ecuación marcando con uno verde lo que mejor  nos sabemos.

Así, si estamos enseñando a un niño caligrafía redondeamos con uno verde las letras que mejor le salgan. este gesto tan sencillo hace que el niño en vez de centrar su atención en lo que hace mal la centre en sus logros positivos y tienda a repetirlos. 

 

¿De dónde surge esta forma de  enseñar?

Esta forma es un simple reflejo de la teoría psicológica basada en el refuerzo positivo. SEgún la cual tendemos a repetir o a mantener a lo largo del tiempo actitudes y comportamientos reforzados positivamente.

Ejemplos de esta técnica tenemos muchos, desde los adiestradores de perros que les dan un premio cada vez que hacen algo que quieren a las máquinas tragaperras que nos refuerzan con dinero si jugamos en ellas.

Esta teoría suele combinarse en la educación para “desaprender” conductas que no queremos que nuestros hijos hagan. En vez de castigarles o quitarles un refuerzo positivo cada vez que hagan algo mal, les señalaremos el error y la conducta que queremos cambiar por esa.

Cada vez que repitan la conducta “correcta” se les premiará. Nuestro organismo está creado para recibir premios, por lo tanto cualquiera suele tender más hacia ellos que hacia la evitación de algo desagradable.

 

¿Cuales son las ventajas que se han descubierto con esta forma de educación?

  1. Aprenderán mejor  y más rápido. De nada nos sirve que se sepan todos los ríos para un exámen si no se van a acordar de ninguno a la semana siguiente. Cada vez que marcamos algo en verde dirigimos la atención de nuestro alumno o hijo hacia lo que ha hecho bien, por lo tanto este conocimiento quedará fijado  en su mente como una fotografía.
  2. Entienden que el esfuerzo merece la pena. Cada vez que les señalamos algo en rojo (por mucho que el niño se haya esforzado) les estamos trasmitiendo la idea de que no ha sido suficiente. Mientras que con el refuerzo positivo aprenden que poco a poco son capaces de conseguir sus objetivos.
  3. Se sienten mejor, más receptivos y con menos rechazo hacia exámenes o pruebas. A nadie nos gusta que cada vez que hacemos algo solamente nos lluevan críticas y se destaque lo que no hemos conseguido, aplicaremos esta misma lógica a los estudios.
  4. Motivación. Un niño deseoso de ver cuánto ha avanzado,sin miedo y receptivo será un niño  motivado para aprender. A través de esta técnica fomentamos sus ganas de aprender en vez del miedo a fallar.
  5. Con la práctica continuada fomentamos el sano crecimiento psicológico del niño, un niño que reconoce sus fortalezas y ve que consigue sus objetivos  será un niño con una autoestima reforzada.

 

¿En qué ámbitos podremos aplicar esta forma de enseñanza?

Desde las clases ordinarias, a las clases particulares a nuestro día a día con nuestros hijos. Con el refuerzo positivo no hace falta dar una recompensa material, bastará con señalar todo lo que el niño ha hecho bien y a reforzarlo de forma verbal.

Por lo tanto podremos aplicarlo en clases de gramática,matemáticas o comportamientos que queramos que el niño reproduzca, desde portarse bien con sus compañeros, alzar la mano para contestar o recoger sus juguetes en casa.